Enseñarles a los niños sobre la caridad puede ser gratificante tanto para los padres como para los niños. Aprender a dar y ayudar a los demás les da a los niños una sensación de empoderamiento en un mundo incierto donde ocurren eventos inesperados y aterradores.
Una excelente manera de reforzar los valores caritativos es hacer que dar una actividad familiar. Aliente a todos en su hogar a participar en actividades de voluntariado, y elogie a sus hijos cuando demuestren generosidad y empatía con los demás.
Es especialmente importante enseñarles a los jóvenes que son parte de una comunidad más amplia y que somos responsables de todos los que nos rodean. Al darle al valor de la caridad un papel central en la dinámica familiar, puede alentar a su hijo a crecer con un sano sentido de compasión y un fuerte espíritu caritativo.
01 ¿A qué edad debemos presentar a nuestros hijos la idea de la caridad?
02 ¿Cómo podemos establecer un buen ejemplo como padres?
Los padres deben crear un ambiente familiar donde el dar es un acontecimiento natural y alentado. Es bueno que los niños vean a sus padres donar caritativamente y, lo que es igual de importante, deben ver lo agradable que es para sus padres poder darles. Incluya a sus hijos en sus propias actividades voluntarias o de caridad. Permita que lo vean depositando dinero en cajas de caridad, aliéntelos a que lo ayuden a elegir alimentos enlatados durante una campaña de recolección de alimentos, o déjelos acompañar cuando participe en una caminata por cáncer de seno. Cada vez que su hijo lo ve a usted dando a la caridad, refuerza el buen comportamiento y le da la oportunidad de explicar por qué es importante dar y qué tan gratificante puede ser la caridad.
03 ¿Cuáles son las diferentes formas de dar?
Hay muchas maneras en que un niño puede aprender el valor de dar y muchas ideas de voluntariado para los niños. Configurar una caja de caridad en el hogar puede mostrar cómo incluso un poco de dinero puede marcar la diferencia cuando se entrega con buen corazón. Aliéntelos a donar juguetes viejos, útiles escolares y ropa a otros niños necesitados. También es una buena idea enseñarles a tus pequeños que donar tiempo puede ser tan poderoso y bueno como donar dinero y cosas. Lleve a toda la familia a una cena de despedida en un comedor de beneficencia local o tenga la costumbre de llevar una canasta de frutas o bocadillos en el automóvil para llevar a las personas necesitadas de alimentos.
04 ¿Cómo podemos involucrar a nuestros niños en actividades voluntarias y caritativas?
Es más fácil para los niños más pequeños entender ejemplos más directos y concretos de donaciones caritativas. Saben que aman sus juguetes y muñecas favoritas, por lo que puede explicarles que no todos son afortunados de tener juguetes con los que jugar. Animarlos a donar juguetes que ya no les corresponden los ayudará a ver que pueden marcar una diferencia real en las vidas de otras personas. Del mismo modo, puede ayudarlos a establecer una caja de caridad para poner una parte de su asignación o un cambio suelto o ayudarlos a donar ropa vieja a otras niñas y niños especiales. Hacer que las donaciones filantrópicas sean una actividad regular en la casa reforzará los valores caritativos en la vida de sus hijos.