Cómo cotizar chatarra

Maximizar el rendimiento calculando los valores reales y los costos

En el negocio de la chatarra, las transacciones grandes se pueden completar en períodos de tiempo muy cortos. La identificación cuidadosa de la chatarra, la investigación y la participación en el mercado son las mejores maneras de asegurarse de no dejarse rascarse la cabeza cuando reciban sus recibos. Si aprende a valorar el precio del metal, llegará al mercado preparado, que es su mejor defensa

Identifica tu chatarra

Puede parecer obvio, pero el primer paso para descubrir cómo valorar con precisión su chatarra es identificarla correctamente.

Con chatarra que cae en cientos de diferentes categorías ferrosas y no ferrosas, simplemente adivinar que "Las cosas rojas son de cobre" o que "Estas partes de automóviles son de acero" no te acercará demasiado al valor real de tu chatarra.

Sea conocedor del mercado

Con base en las ventas confirmadas y el comercio de futuros , los mercados de metales y las publicaciones asociadas son una excelente manera de mantenerse al día sobre los pormenores del precio de la chatarra. Involucrarse en el mercado tanto como sea posible es el siguiente paso para obtener una valiosa intuición y habilidades de negociación.

Considere los costos reales de sus transacciones de chatarra

Cada vendedor de chatarra en el mundo no puede pagar los mismos precios por la misma chatarra.

En primer lugar, hay una prima de precio para utilizar un intermediario en lugar de vender directamente a las fábricas. El nivel de la prima debe estar vinculado a la cantidad y calidad de los servicios flexibles que ofrecen. Los comerciantes de chatarra también deben tener en cuenta los costos de entrega de sus materiales reciclables si no están cerca de los usuarios finales, y también aceptarán la responsabilidad de la detección y limpieza de la radiación.

Una vez que comprenda cómo identificar y asignar el precio adecuado a su propia chatarra, podrá evaluar de manera mucho más precisa la mejor manera de dedicar su tiempo a buscar grandes desechos en su mercado local. ¡Buena suerte!